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| Columnas de opinión | ||
PARA EL 25 DE ABRIL UNA SÓLA INCÓGNITA A sólo una semana de las elecciones, equívocamente denominadas como "internas", la situación al interior de cada partido resulta ser muy diferente. Mientras que el Nuevo Espacio participa formalmente, a la espera de su juego definitorio que será en octubre, tanto frentistas como nacionalistas parecen tener definido el resultado previamente. Esto nos deja una única incógnita: qué ocurrirá en el Partido Colorado. Efectivamente, según las últimas encuestas de tendencia electoral los dos candidatos con posibilidades, Batlle y Hierro muestran una paridad que imposibilita los pronósticos, por lo menos aquellos basados en las encuestas. Esta situación hará que la noche del 25 de abril, o la madrugada del 26 sólo podrá develar una incógnita, mientras que en los otros casos seguramente se confirmará lo ya esperado por todos: Alberto Lacalle y Tabaré Vázquez serán candidatos de sus respectivos partidos en la elección de octubre. Claro, que también importa conocer el nivel de votos alcanzado finalmente por los otros candidatos, con significaciones muy diferentes. Luis Hierro y Jorge Batlle llegan a esta instancia en muy diferentes condiciones, uno por su quinta elección, otro por la primera, uno con la experiencia, el bagage político y el perfil claro de presidenciable que la mayoría le reconoce, otro tratando de eludir la sombra del actual Presidente y sobresalir con brillo propio. Sin grandes diferencias en sus propuestas programáticas, pero con estilos e historias muy diferentes, de alguna forma llegan a esta instancia para dirimir un viejo pleito entre "quincistas" expresado por los carismáticos liderazgos de Sanguinetti y Batlle. Paradojalmente, ha sido a Luis Hierro a quien le ha tocado jugar este último partido, a pesar de no tener el mismo origen quincista. Seguramente no ha resultado fácil para el ex ministro del interior recorrer esta etapa, donde muchos han intentado etiquetarlo como corriendo con el "caballo del comisario" o como un candidato "manejado" desde la Presidencia. Creo que ha salido airoso de la prueba llegando a un final de bandera verde y que aún perdiendo en esta instancia parece contar con un futuro político promisorio. Su principal caudal está en su juventud relativa frente a Batlle y una buena gestión al frente de un ministerio muy complicado. Para Batlle las cosas son muy diferentes, como el mismo ha dicho ésta seguramente sea su última apuesta electoral por llegar a la Presidencia y de ganarla sus posibilidades son muy altas. Sin duda, su perfil de presidenciable, con un estilo menos vehemente y una imagen de credibilidad que se ha sabido generar son sus principales activos para ganar. En última instancia dependerá de qué prefieran los electores colorados: la experiencia de un veterano líder o la renovación generacional a la que apuesta Hierro. En tiendas nacionalistas las cosas son muy diferentes. El ex presidente Lacalle sorprendió a todos resurgiendo entre las cenizas con los viejos bríos que siempre lo caracterizaron. Evidentemente supo recomponer su imagen deteriorada por las denuncias de corrupción durante su gobierno y cuando muchos lo habían "dado por muerto" hoy apunta a quedarse con la mitad de los votos nacionalistas. Qué factores pudieron jugar en este sentido es difícil saberlo, quizás su propia capacidad política para manejar los hilos del partido, quizás los errores de sus adversarios (que no fueron pocos), también su postura unitaria evitando de atacar a los otros candidatos y posiblemente un electorado que apuesta preferentemente por alguien con una clara imagen de presidenciable, generando mayores seguridades que el resto. El hecho es que hoy, en el partido nacional todos comienzan a pensar en octubre. Ramírez el principal contendiente- especula a 10 días de las internas, con la actitud a adoptar en la elección de octubre en base a un escenario que tiene a Lacalle como único candidato de su partido. Sin duda una decisión nada fácil luego de las duras afirmaciones que ha realizado sobre la figura del ex presidente. El propio Volonté intenta en el último tramo recuperar parte del terreno perdido para convertirse nuevamente en la figura articuladora de coaliciones de gobierno para lo cual demostró una especial capacidad durante estos últimos cuatro años. El Dr. Lacalle ha comenzado su ronda de consultas para rearmar el partido hacia octubre, alrededor de su candidatura, buscando un compañero de fórmula que exprese, a la vez, amplitud y unidad partidaria. El herrerismo ha vuelto a consolidarse con el regreso de quienes lo habían abandonado aunque seguramente esas "heridas" no han cicatrizado y el sector quedará dividido entre quienes siempre estuvieron con su líder y los "repatriados". Pero las chances de octubre radican en la recomposición de todo el partido, lo cual no será tan sencillo. En principio nadie parece estar dispuesto a integrar una fórmula presidencial con Lacalle y posiblemente sus actuales contendores apuesten al mantenimiento de la ley de lemas enfocando la campaña electoral para el mes de octubre como si no existiera un candidato único. Posiblemente esta estrategia sea la más adecuada para los intereses del nacionalismo porque la imagen de un partido totalmente controlado por Lacalle puede ser muy poco atractiva para un importante sector del electorado blanco. De alguna forma esto también se cumple en el caso del Frente Amplio con un triunfo arrollador de Vázquez. El hecho es que en ambos partidos tradicionales se juegan cosas muy diferentes el día 25, para unos la dilucidación de un viejo pleito, para otros la largada de una segunda carrera sobre un escenario diferente. Por: Juan Carlos Doyenart |
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